Nutrición

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Caquexia tumoral

El paciente con cáncer no tiene por qué sufrir ningún tipo de síntoma o signo patológico -sobre todo en estadios iniciales- aunque lo más frecuente es que aparezca en algún momento de la enfermedad un cuadro de caquexia.

Definimos caquexia tumoral a un estado mórbido caracterizado por anorexia , astenia , adelgazamiento con pérdida progresiva de los tejidos corporales e incapacidad para mantener los mecanismos metabólicos y homeoest?sicos normales, que conduce a una insuficiencia progresiva de las funciones vitales.

Hay tumores que son característicos de esta caquexia como el de estómago o páncreas, y otros que lo son muy poco, como las leucemias o el cáncer de mama. Por ello, la alimentación del enfermo con cáncer puede ser de lo más normal, pero también podemos llegar al punto de necesitar alimentación artificial o dietas especiales.

Tipos de dieta clasificados por texturas

Dieta normal

Es la dieta general. Los alimentos que la integran son la leche, carnes, huevos, vegetales, cereales, frutas, azúcares y grasas de origen animal y vegetal.

Dieta blanda

Está compuesta por alimentos que permiten la fácil disgregación y división de las preparaciones culinarias. Su finalidad es progresar hacia la tolerancia de una alimentación de textura normal. Algunos ejemplos de dieta blanda son cremas de verduras, sopas, croquetas, albóndigas, arroz, pastas, vegetales hervidos, huevos en tortilla, pescado hervido, jamón cocido, flan, yogur, fruta al horno o en compota, galletas, etc.

Dieta triturada

Puede considerarse como una dieta blanda. Es una dieta con calorías y proteínas en cantidad normal que cubre los requerimientos nutricionales. Está indicada para pacientes que toleran la deglución de líquidos pero presentan trastornos en la cavidad bucal o disfagia , o bien en postoperatorios de intervenciones que afecten directa o indirectamente la deglución.

Dieta semilíquida o semiblanda

Es la textura de continuación a la líquida y el paso intermedio a la dieta blanda. La finalidad es el reposo parcial del tubo digestivo. Es una dieta transitoria que se instaura en períodos de tiempo cortos. Los alimentos que la integran, además de los de la dieta líquida, son cereales como arroz y fideos pequeños, vegetales en puré, quesos frescos y blandos, frutas hervidas, mermeladas, miel, grasas vegetales y animales en cantidad controlada.

Dieta líquida

Es una dieta de iniciación a la alimentación. Tiene como objetivo un trabajo digestivo mínimo en esfuerzo. Está indicada en postoperatorios y anorexia . Está constituida por alimentos y preparaciones líquidas, así como productos líquidos dietéticos. Su volumen es amplio y su distribución durante el día es generalmente fraccionada para una mejor tolerancia digestiva. Los alimentos que la integran son leche (animal o vegetal), caldos, zumos de frutas, sustancia de arroz o avena.

Causas de desnutrición en el paciente oncológico

Anorexia

Relacionadas con el propio tumor

  • Obstrucción gastroesofágica
  • Disfagia
  • Fístula
  • Infecciones graves
  • Obstrucción intestinal
  • Hemorragia o ulceraciones digestivas
  • Diarreas

Relacionadas con el tratamiento quirúrgico

  • La cirugía radical en tumores de cabeza y cuello pueden alterar la vía de ingesta normal, produciendo problemas de deglución, masticación y un mayor riesgo de aspiración.
  • La resección de tumores gástricos y de esófago puede provocar síntomas de estasis gástrica o síndrome de vaciamiento rápido.
  • La resección de tumores intestinales afecta al estado nutricional dependiendo de la función del segmento y cantidad de intestino extirpado.
  • En pacientes con tumores de páncreas hay pérdida de peso secundaria debida a anorexia y mala absorción. La extirpación parcial o total del páncreas puede producir insuficiencia exocrina y endocrina, mala absorción e incluso diabetes.

Relacionadas con el tratamiento quimioterápico

  • Náuseas y vómitos.
  • Ulceraciones en la boca y faringe.
  • Candidiasis oral, faríngea y esofágica (muy común en leucemias y linfomas). Se previene con enjuagues bucales de Betadine bucal.
  • Diarrea.
  • Alteraciones del movimiento gástrico.
  • En general, el establecimiento de soporte nutricional durante la quimioterapia estimula el crecimiento tumoral, pero también aumenta el grado de respuesta del tumor al tratamiento, disminuye los efectos secundarios y permite mayores dosis.

Relacionadas con el tratamiento radioterápico

  • Si el campo de la irradiación incluye las glándulas salivares puede aumentarse la viscosidad de la secreción, alterarse la deglución y favorecer la aparición de caries, náuseas y candidiasis.
  • Si la zona de irradiación incluye la mucosa oral puede producirse dolor oral o faríngeo, úlceras y hemorragias. La lesión de las microvellosidades de las células gustativas produce alteración de la sensación gustativa. Los sabores amargo y ácido son los más afectados, conservándose mejor el salado y el dulce. Se recupera en 2 ó 3 meses, aunque en ocasiones puede durar un año.
  • Si se irradia la zona superior del abdomen se producen náuseas y vómitos; si zona inferior, diarrea; y si zona pélvica, obstrucción intestinal, fístula o enteritis crónica.

Relacionadas con causas psicológicas

  • La depresión asociada es un factor importante para sufrir anorexia.
  • La existencia de dolor, falta de bienestar, desaliento y ansiedad sobre el tratamiento de la enfermedad y su pronóstico pueden producir estrés emocional, capaz de disminuir el placer de alimentarse.

Alteraciones del metabolismo, con un incremento del gasto energético de forma inconstante

Metabolismo de la glucosa

  • Descenso de la tolerancia a la glucosa
  • Tendencia a la hiperglucemia en ayunas
  • Descenso de la respuesta a la insulina
  • Incremento de la generación de glucosa

Metabolismo de los lípidos

  • Depleción de la grasa corporal
  • Incremento de la tasa de lípidos en sangre
  • Incremento de la degradación de lípidos
  • Descenso de la creación de lípidos

Metabolismo de las proteínas

  • Músculo: descenso de la síntesis y aumento de la degradación
  • Hígado: aumento de la síntesis proteica
  • Descenso de los niveles de aminoácidos en el plasma sanguíneo

Dieta aconsejada al paciente de cáncer

La dieta deberá ser siempre personalizada, teniendo en cuenta necesidades, limitaciones y preferencias del paciente.

El perfil calórico deberá ajustarse aumentando algo el aporte de proteínas y disminuyendo el de grasas. La distribución porcentual de la energía aconsejable es el siguiente:

Pirámide de dieta aconsejada al paciente de cáncer
  • Proteínas 10-15%
  • Grasa 30%
    • Saturados 7%
    • Monoinsaturados 16-18%
    • Poliinsaturados 7%
  • Hidratos de carbono 55-60%
    • Hidratos de carbono simples <10%
    • Hidratos de carbono complejos 45-50%

Los alimentos deben distribuirse en 4 ó 5 comidas al día. Otras recomendaciones incluyen la toma de entre 3 y 4 litros de agua al día, aumentar el consumo de frutas y verduras, y por supuesto limitar el consumo de bebidas alcohólicas.

Soporte nutricional en el paciente de cáncer

Su finalidad es contrarrestar el estado mórbido y la mortalidad relacionada con el déficit nutricional, potenciar la terapéutica anticancerígena y aumentar las defensas del huésped.

Las modalidades de intervención nutricional en el paciente con cáncer son:

Dietas y suplementos orales

Se favorece la ingesta de alimentos mediante la información al paciente de una buena alimentación, aconsejándole tomas pequeñas y frecuentes de alimentos templados o fríos, sabor dulce y consistencia blanda. En caso de que existan vómitos, se puede usar medicación antes de la comida.

Cuando la ingesta es insuficiente podemos emplear suplementos orales elaborados con proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales, que conviene administrar fuera de las principales comidas. También se pueden administrar fármacos estimulantes del apetito (corticosteroides, por ejemplo, aunque a largo plazo presentan efectos secundarios).

Nutrición enteral

Cuando el enfermo de cáncer no puede alimentarse normalmente por boca por cualquier razón, una solución es colocar una sonda nasogástrica, nasoyeyunal o percutánea endoscópica de gastrostomía o yeyunostomía, dependiendo respectivamente de si se aloja entrando por la nariz en el estómago, en el yeyuno, o externa al cuerpo. Estas sondas nos sirven para alimentar al paciente y para administrar medicamentos.

Tanto las comidas como los medicamentos tienen que ser líquidos o triturados los suficientemente como para que pasen a través de la sonda. Si el paciente no admite comida, se pueden administrar alimentos completos preparados comercialmente según las necesidades: hipercalóricos, normales, para diabéticos, etc.

Una de las complicaciones más frecuentes con este tipo de alimentación es la diarrea, que a veces se soluciona retirando un poco la sonda. Peor es el vómito aspirado a pulmón -y la consecuente bronconeumonía-.

Sin embargo las complicaciones, la nutrución enteral artificial o natural es preferible a la parenteral por su coste y menor incidencia y gravedad de complicaciones.

Nutrición parenteral

La nutrición parenteral es la que se administra directamente en el torrente sanguíneo, a través de una vía. Las causas más frecuentes por las que está indicada en los enfermos de cáncer son la cirugía intestinal mayor, las infecciones graves (sobre todo en el intestino), y los pacientes desnutridos que precisan de una rápida recuperación. Sin embargo, no está indicada en los pacientes de cáncer moribundos, ya que puede acelerar el crecimiento del tumor.

En un paciente oncológico en estado de desnutrición, la alimentación forzada -ya sea parenteral o enteral- puede ayudarle a ganar peso e incorporar nitrógeno a un ritmo similar al de los no cancerosos, si exceptuamos la albúmina , que, empero, se puede administrar aparte.

La nutrición parenteral debe intentarse como medida para paliar la desnutrición causada por el cáncer, no como un tratamiento en sí mismo.

Fuentes

  • Enfermería medicoquirúrgica, 2ª edición. B.C. Long, W.J. Phipps. Ed. Interamericana McGraw Hill. Madrid, 1992.
  • Apuntes de la carrera de D.U. en Enfermería en la Universidad de Alicante, promoción de 1996.
  • El cáncer, proceso oncológico integral. José Alfonso Álvarez Rodríguez. Imprenta Moderna. León, 1998.
  • Manual de Oncología Clínica 5ª ed. Internation Union Against Cancer. Ed. Doyma, 1990.
  • Nutriguía. Manual de nutrición clínica en atención primaria. Ana Requejo, Rosa Ortega. Ed. Complutense. Madrid, 2000.
  • Cuidados paliativos. Recomendaciones de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). Ministerio de Sanidad. Madrid, 1993.
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