Un linfoma de Burkitt es un tumor sólido de linfocitos B, caracterizado por células pequeñas no hendidas de apariencia uniforme. Se clasifica como un linfoma no Hodking de alto grado, y uno de los de mayor velocidad de crecimiento; incluso puede llegar a duplicarse cada 24 horas.
Éste es el aspecto al microscopio de un linfoma de Burkitt, la segunda fotografía es más ampliada:
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Se puede ver que hay dos tipos de células: la mayoría son células pequeñas manchadas y acumuladas en gran densidad, son las cancerígenas. En la segunda fotografía se puede apreciar que estas células están dividiéndose (reproduciéndose), aunque por su tamaño es evidente que aún no han madurado. Dispersas entre las células pequeñas hay otras grandes que parece que ocupan espacios vacíos. Estas células son células benignas, macrófagos , que están reaccionando a la invasión del linfoma.
Este tipo de linfoma fue descrito por vez primera en 1958 por Denis Parsons Burkitt (cirujano inglés en Uganda, nacido en 1911) como una neoplasia maligna de la mandíbula, localizada en Centroáfrica. Posteriormente, en 1965, O´Connor describió un linfoma en Norteamérica con características histopatológicas idénticas a las de la dolencia africana.
Los linfocitos B son la parte del sistema inmune que crean anticuerpos. Los genes para crear anticuerpos se localizan en el cromosoma 14 (cadenas pesadas), el 2 (cadenas ligeras kappa), y el 22 (cadenas ligeras lambda). Estos genes tienen sentido sólo en linfocitos B, porque sólo este tipo de células tiene los factores que activan esos anticuerpos.
En la mayoría (aprox. 90%) de los casos de linfoma Burkitt, una traslocación recíproca mueve el oncogen c-myc de su posición habitual en el cromosoma 8, a un lugar próximo a los genes activadores de anticuerpos en el cromosoma 14.
En todos los demás casos, el gen c-myc ha sido translocado cerca de los genes acticuerpos en los cromosomas 2 ó 22. En todos los casos, c-myc se encuentra en una región de enorme actividad de replicación de genes, y este gen fuera de sitio simplemente se dedica a transcribirse a sí mismo sin parar, fuera de control. Esta sobreproducción produce que el linfocito no llegue a madurar, y por tanto se convierta en una célula cancerosa; el conjunto de ellas, un linfoma de Burkitt.